Especial de lengua: la batalla en contra de los anglicismos
El idioma español está siendo invadido por miles de anglicismos y la academia máxima de la lengua ha lanzado una campaña para combatirlos.
Los anglicismos son una clase de préstamo lingüístico del inglés a otro idioma. Este tipo de recurso fue, en un principio, una forma de trasladar un significado de una lengua a otra cuando no existía una posible traducción pero en la actualidad, y debido al prestigio que posee la lengua anglosajona, se ha expandido a niveles insospechados.

Sigue nuestro Especial de lengua para conocer todo lo referente al idioma español.
Originariamente, los anglicismos son una creación basados en una necesidad del idioma. Cada lengua posee su vocabulario en particular que se desprende de su cultura y de sus necesidades contextuales. Por tanto, es lógico que no existan términos que puedan ser traducidos literalmente; los préstamos lingüísticos ayudan a llenar ese vacío del idioma.
Sin embargo, en los últimos años este fenómeno se ha expandido a palabras que incluso poseen una traducción al español. El posicionamiento del inglés como lengua internacional y prestigiosa, y la influencia de Internet y de los medios de comunicación, han generado una invasión de anglicismos que produce que los hispanohablantes recurran permanentemente a términos ingleses.
Para combatir los anglicismos que han minado en el idioma español, la Real Academia Española (RAE) creo una divertida y original campaña publicitaria que denuncia el abuso de los préstamos lingüísticos en nuestro idioma. Estos términos se han vuelto populares porque algunos consideran que “suenan mejor” pero en realidad, solo fomentan el empobrecimiento de la lengua.
Para combatir esta tendencia, la RAE realizó un par de producciones audiovisuales donde se ofrecen de manera gratuita dos productos: un perfume y un par de lentes. Estos son descritos a través de un discurso plagado de anglicismos, que inspiran prestigio, calidad y distinción en los objetos que se ofrecen.
Sin embargo, al momento de recibir los preciados productos, los que se dejaron cautivar por la publicidad en inglés se encontraron con algo que no esperaban: el perfume ofrecido, de nombre “swine”, que se puede traducir al español como “cerdo”, era una fragancia con olor a granja de cerdos. Los lentes, denominados “blind effect” (efecto ciego) no permitirán ver nada. Los nombres y las descripciones de estos productos fueron colocados estratégicamente en la publicidad para enseñar a los hispanohablantes una lección.
¿Qué te ha parecido el comercial? ¡Opina!.
Sitio Fuente: Universia México
