La intervención en entornos juveniles salva millones de vidas
HUMANIDADES / EDUCACIÓN
- Las universidades son un espacio ideal para desarrollar acciones de prevención y promoción de la salud
- Los temas estratégicos en una universidad saludable deben considerar aspectos psicosociales y ambientales.

La intervención para proteger el entorno de los jóvenes salva millones de vidas, reduce las adicciones y las enfermedades, y conforma un mundo más seguro y saludable, declaró el doctor Diego González Machín, asesor en Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), México.

Al hablar en la Sesión: Prevención de adicciones en comunidades estudiantiles, realizada en la Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), ponderó que las universidades son un espacio ideal para desarrollar acciones de prevención y promoción de la salud.
González Machín participó en el Cuarto Simposio: La prevención de las adicciones en las comunidades estudiantiles, convocado por la Red de Instituciones Educativas Contra las Adicciones de la Ciudad de México (RIECA-DF), perteneciente a la Red Nacional de Universidades en contra de las adicciones (REUNA) dedicada a promover en cada entidad federativa una red para analizar problemáticas locales.
En el Simposio, dirigido a especialistas en prevención, intervinieron expertos de la Comisión Nacional Contra las Adiciones (CONADIC), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México; el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA); los Centros de Integración Juvenil (CIJ); el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRF); el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otras instituciones y organismos.
“Las universidades pueden ser promotoras de la salud si se lo proponen; tienen el potencial para influir positivamente en la vida y condición de salud de sus miembros, protegiéndolos y promoviendo su bienestar; pueden liderar y apoyar procesos de cambio en la comunidad externa”, afirmó González Machín.
Entre las líneas de acción resaltó el impulso de políticas universitarias para propiciar ambientes favorables a la salud; la implementación de un plan para el mejoramiento del ambiente físico y psicosocial de los campus y sus alrededores, y el desarrollo de acciones de formación académica profesional relacionadas con la promoción de la salud –investigación y capacitación– como oferta de servicios preventivos y cuidados de la salud.
Los temas estratégicos en una universidad saludable deben considerar aspectos psicosociales –prevención de violencia y adicciones– y ambientales: sexualidad responsable, alimentación, actividad física, higiene y saneamiento.
El especialista internacional en salud ambiental, cambio climático, ciudades sustentables y escuelas y universidades promotoras de la salud aseveró que el fomento de la salud impulsa cambios en el entorno que involucran a las comunidades y los sistemas.
Las modificaciones implicarían programas que garanticen el acceso a los servicios de salud o políticas que establezcan parques públicos para la actividad física de las personas y su convivencia o políticas encaminadas a prevenir las adicciones.
La OMS define la promoción de la salud como “el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud”, concepto que se pone en práctica usando enfoques participativos, donde las comunidades y las instituciones colaboran para crear condiciones que garanticen el bienestar para todos.
La maestra Cecilia Mecalco Herrera, coordinadora de la Universidad Saludable de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expuso que desde hace seis años dicha sede académica estableció como política institucional enmarcar sus programas de formación integral en el modelo de Universidades Promotoras de la Salud (UPS).
La misión es formar profesionales de pregrado y posgrado de las ciencias de la salud, sociales y químico-biológicas con un enfoque multidisciplinario y habilidades para participar en la actualización y generación de conocimientos científicos.
También con identidad institucional, ética y compromiso social; capaces de complementar su formación con el desarrollo de estilos de vida saludables, la participación en actividades culturales y responsabilidad ciudadana.
El sistema educativo establece políticas institucionales para el desarrollo de programas relativos a entornos y servicios que propicien un comportamiento de la comunidad universitaria que repercuta positivamente en su salud, a través de procesos formativos para llevar a cabo acciones participativas y significativas de promoción de la salud en el campus universitario.
Los objetivos son favorecer estilos de vida saludables en la comunidad zaragozana a partir de entornos saludables y sustentables; identificar los factores determinantes de la salud para promover el autocuidado de los alumnos de licenciatura; promover aprendizajes que fomenten el desarrollo de una cultura de salud integral y formar redes estudiantiles de promotores de salud.
Para ello ha puesto en marcha diversos programas donde destacan: chequeo de la salud; creación de espacios culturales y recreativos; rehabilitación del paisaje, instalación de controles de acceso al campus y de bebederos con agua potable; gimnasios al aire libre, módulos de alimentación saludable, así como áreas para las actividades físicas, culturales y recreativas, entre otros.
La maestra Emma Torres Bustamante, de la Universidad Latinoamericana, mencionó que en la preparatoria se aplican tres programas básicos: revisión de mochilas, prácticas de exámenes antidoping, previa autorización del padre, y asesoría psicosocial, en caso de resultar positivo.
El Simposio fue inaugurado el 20 de abril por el maestro Víctor Sosa Godínez, coordinador general de Vinculación y Desarrollo Institucional, en representación del doctor Salvador Vega y León, rector general de la UAM; en la ceremonia estuvo también el licenciado José de Jesús Solís Rodríguez, asesor del doctor Manuel Mondragón y Kalb, comisionado nacional contra las Adicciones de la Secretaría de Salud Federal; el doctor Héctor Fernández Varela, director general de Atención a la Salud de la UNAM y presidente en turno de la RIECA-DF; la doctora María Elena Medina Mora Icaza, directora general del INPRF, y la profesora María del Rosario Tapia Medina, directora general del IAPA.
Sitio Fuente: UAM Número 171