La brecha digital en la educación de México

EDUCACIÓN.-

La crisis provocada por la irrupción de la pandemia de Covid-19 ha puesto de manifiesto la enorme brecha digital que existe en el mundo, lo que incluye, como es lógico, a México, nuestro país.

Dicho esto, también es de sentido común el afirmar que un campo tan importante como la educación no está exento de sufrir este problema. Y es que, dependiendo de la capacidad económica de cada familia, las posibilidades formativas variarán de manera manifiesta en cada caso.

Algunas de las personalidades que ya han puesto de manifiesto la importancia y la preocupación en relación a la brecha digital mexicana son Juan Ramón de la Fuente, que es el embajador de México ante la ONU, o el catedrático de la Universidad de Anáhuac Jorge Alberto Rodríguez Toledo, quien a su vez también es el presidente de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación.

La brecha digital en México.

Aunque aquí nos interesa la vertiente educativa de la brecha en México, es obvio que este es un problema global que se observa en todos los ámbitos, ya que buena parte de las familias de nuestro país y de otras naciones no tiene el acceso deseado a las tecnologías mínimas necesarias y disponibles en la actualidad.

En el contexto actual de pandemia, cuando las autoridades piden a los ciudadanos que salgan lo menos posible de sus hogares, el acceso a internet y las nuevas tecnologías se antojan indispensables para recibir una buena comunicación, para tele-trabajar e incluso para estudiar.

Sin duda, estos aspectos ponen de manifiesto una enorme brecha que es remarcada dependiendo de las realidades de cada comunidad. En México, en cuanto al acceso a las TICs, encontramos tres zonas donde se remarcan las diferencias: la zona urbana, la rural y la indígena.

Además, en nuestro país se da una circunstancia extra, y es que, a tenor de los datos, el 71% de los mexicanos tienen acceso a internet. Sin embargo, esta cifra es una media, ya que, mientras en algunas zonas el acceso es casi total, en otras, por ejemplo, Chiapas, apenas supera el 20% de penetración de estas nuevas tecnologías.  

Con este panorama, es complicado trabajar en un sistema educativo a distancia que sea igualitario y que lleve las clases online a todos los hogares del país.

La situación.

Además, el hecho de que exista acceso a internet en una zona concreta no quiere decir que se utilice o se pueda aprovechar. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información, la ENDUTIH, presagia los problemas que conlleva la actual situación de pandemia en dos sentidos: por una parte, llevar la educación y el trabajo no presencial a todos los hogares. Por otra, comprar y pagar servicios en línea.

A tenor de los datos de la ENDUTIH, solo el 44% de los hogares mexicanos tienen una computadora. Además, tan solo el 56% hace uso de internet y cuenta con un acceso que se utiliza de manera continuada.

Además, esta encuesta muestra una brecha importante entre los entornos rurales y los urbanos. Ahora, la pandemia provocada por la Covid-19 la ha puesto de manifiesto. Y a todo ello se suma un rezago educativo que también se muestra más marcado en el seno de las comunidades rurales, donde actividades como el teletrabajo o la formación online apenas tienen presencia.

La brecha digital marca un panorama desalentador que demuestra que el hecho de que las escuelas comunitarias rurales obtengan valoración muy baja en pruebas como Lenguaje y Comunicación de Nivel I no es casualidad. Ahora, la crisis provoca que esta brecha se acentúe más todavía si cabe.

El coronavirus ha puesto sobre la mesa un asunto espinoso que requiere de soluciones y acciones que involucren a todas las administraciones del estado. La brecha digital exige que todos pongamos de nuestra parte para que sea reducida y los beneficios de la tecnología lleguen a todas las comunidades de nuestro país en igualdad de condiciones.

Sitio Fuente: Universia México