Convoca UNESCO a Reunión Internacional “El derecho a los cielos oscuros”

Este 20, 21 y 22 de enero, la Oficina de la UNESCO en México, en colaboración con instituciones científicas mexicanas, convoca a una Reunión Internacional con la finalidad de hacer énfasis en la importancia de la preservación de los cielos oscuros, así como para analizar sus implicaciones científicas, culturales y medioambientales.

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Debido a que la relación entre el ser humano y el cielo estrellado se ha fraguado desde los orígenes del hombre y forma parte fundamental de todas las civilizaciones del mundo, el derecho a los cielos oscuros ha sido reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como un derecho implícito en la conservación del patrimonio cultural y natural de las generaciones futuras, de acuerdo con la Declaración sobre la Defensa del Cielo Nocturno y el Derecho a la Luz de las Estrellas, en el 2007.

Sin embargo, la contaminación lumínica producida por la luz artificial es una amenaza para el cumplimiento de objetivos culturales y científicos, puesto que la ausencia de cielos oscuros no sólo afecta la investigación astronómica, sino también los procesos de vida de un sinfín de especies, así como a procesos físicos y químicos del planeta.

Dada la importancia del fenómeno de urbanización creciente en todo el mundo, sus consecuencias y la necesidad de continuar con la investigación astronómica y la preservación de los cielos oscuros de México, los próximos días 20, 21 y 22 de enero se llevará a cabo en México un encuentro internacional organizado por la Oficina de la UNESCO en México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico A. C.

El evento forma parte del trabajo que a nivel mundial se lleva a cabo a favor de los cielos oscuros. Tiene el objetivo de intercambiar experiencias e información para propiciar una reflexión conjunta sobre la contaminación lumínica en México y en el mundo, así como definir líneas de acción para continuar impulsando la investigación astronómica y el desarrollo de las comunidades astronómicas en la región.

El encuentro que se realizará en el Centro Cultural Digital  sentará las bases para impulsar la creación de normas que ayuden a una adecuada iluminación nocturna. Dichas normas, además de garantizar el derecho a los cielos oscuros, habrán de impulsar la observación científica del Universo y el desarrollo sostenible en el marco de la nueva Agenda del Desarrollo Post-2015 de Naciones Unidas.

La imagen perdida de un cielo estrellado.

A medida que pasa el tiempo, en muchas partes del mundo es cada vez más difícil observar objetos astronómicos desde sitios contaminados por la luz artificial. Este fenómeno se produce con mayor frecuencia cuando el alumbrado de espacios comunes, principalmente en zonas urbanas, está dirigido o brilla hacia el espacio y se dispersa a través de las moléculas del aire, la humedad o los aerosoles, lo que propicia que en el cielo se perciban tonos de color naranja.

Si bien actualmente el alumbrado público de las grandes urbes se ha convertido en un elemento imprescindible para la actividad nocturna, la contaminación lumínica es considerada un problema ambiental grave que crece anualmente en promedio 4%. Así, paradójicamente, es el alumbrado lo que intensifica la contaminación por medio del brillo del cielo, debido a la reflexión de la luz artificial en los gases y las partículas de esmog, lo que impide ver objetos celestes que están detrás de esa especie de neblina anaranjada o halo luminoso con nubes refulgentes, como fluorescentes, que cubre las ciudades y que sólo se percibe por las noches. En este sentido, y según datos de la ONU, se prevé que dentro de dos décadas más, el 75% de la población mundial residirá en entornos urbanos, lo que agravará los niveles de contaminación lumínica e impactará seriamente al medio ambiente.

De esta manera, el fenómeno ha ido desdibujando el paisaje celeste y ha causado la desaparición progresiva de los astros, pues para verlos se necesita del contraste entre su tenue luminosidad y la oscuridad del fondo del cielo. Es necesario, pues, alejarse de las metrópolis para encontrar cielos oscuros. Mientras más brillo artificial haya, irremediablemente desaparecen las estrellas y únicamente las más luminosas, algunos planetas y la luna se pueden ver.

La contaminación ambiental agrava el problema debido a la conversión en energía de recursos naturales no renovables, su transporte y consumo, que generan residuos que van directo al medio ambiente y alteran su equilibrio.

Otras consecuencias de la contaminación lumínica.

La emisión de energía producida artificialmente hacia un medio naturalmente oscuro tiene efectos diferentes sobre la flora y la fauna de hábitos nocturnos: provoca fenómenos de deslumbramiento y desorientación en las aves, alteraciones en los ciclos de ascenso y descenso del plancton marino, así como en los procesos reproductivos de los insectos, los cuales también disminuyen la polinización de ciertas plantas.

La exposición prolongada de los árboles a la luz artificial puede provocar que éstos produzcan oxígeno por la noche, en vez de dióxido de carbono, y, en los humanos, la presencia de luces artificiales intensas y permanentes puede generar alteraciones del sueño, insomnio, cansancio y nerviosismo.

Oro, plata y bronce.

De acuerdo con el Programa Internacional Dark Sky, existen tres niveles para designar la calidad de los cielos nocturnos; en orden descendente: oro, plata y bronce. En el primer nivel, puede apreciarse la gama completa de los fenómenos celestes, como las auroras, la luminiscencia atmosférica, la Vía Láctea, la luz zodiacal y los meteoros débiles.

En el segundo nivel, plata, es posible observar regularmente los fenómenos más brillantes y la Vía Láctea, aunque sólo en verano e invierno. Finalmente, en el nivel bronce, se aprecian sólo algunos fenómenos; por ejemplo, ligeramente la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda.

Para mayores informes, puede consultarse la Agenda del evento en la columna de la derecha, Información Relacionada.

Sitio Fuente: UNESCO