Afecta a mujeres y niños indígenas la migración forzada por pobreza extrema

C. SOCIALES / POLÍTICA Y SOCIEDAD

- A estos sectores de la población les pagan la mitad de lo que perciben hombres-
- Existe racismo y muy poco interés en la multiculturalidad.

Las mujeres y los niños indígenas migrantes son los más afectados por el trabajo agrícola, que carece de normas de seguridad e higiene, y utiliza mano de obra barata, alertó la doctora Marcela Suárez Escobar, jefa del Departamento de Humanidades de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Durante el Congreso: La participación de la mujer indígena en el desarrollo humano, la docente detalló que las mujeres jornaleras migrantes forman parte de un sector que vive en condiciones de vulnerabilidad, marginación social, inestabilidad laboral y violación de sus derechos humanos, y proceden mayoritariamente de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde persiste la pobreza extrema, señaló.

En la conferencia Derecho y mujeres chiapanecas y oaxaqueñas jornaleras migrantes, la especialista invitada por el Departamento de Derecho, apuntó que “somos testigos de una migración provocada por la pobreza extrema, en la que mujeres y niños se ven obligados a tomar trabajos flexibles con salarios diferenciales, ya que reciben la mitad de lo que se paga normalmente a un varón”.

La especialista apuntó que la mano de obra infantil es muy rentable porque son más rápidos y ágiles que los adultos, por lo que al tener sueldos bajos y productividad alta son muy demandados para la recolección y empaque de algunos productos.

Suárez Escobar refirió que “son niños que carecen de sistemas de salud, actividades recreativas o programas educativos, ya que los horarios son inadecuados y las clases se imparten en español, no en su lengua materna, además de que no se respeta la política de bilingüismo porque existe racismo y muy poco interés en la multiculturalidad”.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que para el año 2010 había tres millones 293 mil mexicanos en proceso de migración interna, es decir, la que ocurre al interior del país y que representa tres por ciento de la población nacional, de los cuales 51.1 por ciento corresponde a mujeres y niños indígenas que viajan a los campos de agricultura para la exportación.

La doctora Suárez Escobar explicó que debido al proceso de globalización, México entró en una apertura violenta de productos y exportaciones, algo que “se tradujo en el empobrecimiento de los pequeños productores de granos básicos, el sector agrícola mexicano quedó fuera de la inversión pública del Estado sin posibilidades de desarrollo”, finalizó.

En el acto inaugural, el licenciado Gilberto Mendoza Martínez, jefe del Departamento de Derecho de la Unidad Azcapotzalco de la UAM­, dijo que el encuentro aportará datos sobre género e indigenismo a los estudiantes de esa licenciatura, los cuales son temas vinculados a su próximo ejercicio profesional.

“Debemos recordar que las comunidades indígenas poseen su propio sistema jurídico, de modo que el sistema nacional ignora un tema que debe conocerse a profundidad con el fin de brindar asesorías de la manera más adecuada”, externó.

Asistieron también la doctora Clara Castillo Lara y la maestra Cruz Velázquez Galindo, miembros del Grupo de Investigación de Derechos Humanos y Marginalidad del Departamento de Derecho, así como alumnos y profesores de la licenciatura en Derecho de esa sede académica.

Sitio Fuente: UAM Número 325