Se cumplen 77 años de la transmisión radial de “La guerra de los mundos”
Un 30 de octubre de 1938 se realizó la transmisión radial de “La guerra de los mundos” y sembró el pánico entre miles de personas.

Fuente: Universia
El 30 de octubre de 1938, Orson Welles llevó a cabo una transmisión radial de la adaptación de la novela de ciencia ficción “La guerra de los mundos” de H.G. Wells. Esta adaptación a un guion de radio fue transmitida por Columbia Broadcasting System (CBS), donde Welles trabajaba realizando un programa de radioteatro semanal.
El libro de “The War of the Worlds” (“La guerra de los mundos”) del autor H.G. Wells se publicó por primera vez en 1898 y trata sobre una invasión extraterrestre al planeta Tierra. Fue la primera novela en tratar la temática y sirvió como inspiración para diferentes libros, películas y radioteatros, como el que vemos en este artículo.
Orson Welles hacía pocas semanas había comenzado con el programa de radioteatro en CBS, cuando decidieron junto con el creador de guiones realizar la adaptación de esta historia para transmitirla. Al comenzar la transmisión, la introducción del programa explicaba que lo que continuaba era una dramatización y no un reporte de noticias, cosa que muchos radioyentes ignoraron y fue el generador clave del caos.
El guion fue adaptado de tal manera de que los hechos fueron relatados en forma de crónica de sucesos. Welles interpretaba al profesor Pierson, un científico que explicaba lo que sucedía en conjunto con un actor que hacía de periodista.
La transmisión que duró casi una hora, que comenzó con las siguientes palabras de Orson Welles:
“Sabemos ahora, que en los primeros años del siglo XX, nuestro planeta estaba siendo observado muy atentamente por inteligencias superiores a las del hombre, aunque también tan mortales como las nuestras”
La transmisión narró desde unas misteriosas explosiones en el planeta Marte que dieron lugar a un primer contacto con ovnis en Nueva Jersey. Luego llegó efectivamente la invasión extraterrestre, el Estado dio un comunicado a la nación mientras los científicos intentaron explicar el evento. Se continuó con el relato con la muerte de miles de ciudadanos en manos de rayos de calor y gases tóxicos lanzados por los alienígenas, mientras otros huían en medio del pánico. Finalmente, la historia termina con la victoria de los invasores y la pérdida de toda esperanza para la humanidad.
La voz de uno de los locutores decía lo siguiente:
“Les hablo desde la azotea del edificio de nuestra emisora en Nueva York. Las campanas que oyen ustedes son para avisar a la población que debe evacuar la ciudad ante la llegada de los marcianos. En las últimas horas, unos tres millones de personas, aproximadamente, ya han salido a las carreteras dirección norte. (…)No quedan más defensas. Nuestro ejército ha sido aniquilado... La artillería, la aviación... todo ha sido destruído por los invasores. Esta puede ser nuestra última emisión. Nosotros aguantaremos aquí hasta el final. Debajo de nosotros, en la catedral, hay gente rezando oraciones.”
La transmisión contó con varios avisos (al comienzo, mitad del relato y final) de que lo narrado era una dramatización, sin embargo, no fue suficiente para el público que creyó que su ciudad estaba siendo invadida por extraterrestres. La alarma en la región y en todo el país sucedió a los 20 minutos de comenzada la transmisión.
Las personas, al creer que los hechos narrados eran reales, comenzaron a abandonar sus hogares y emprender viaje para las huir de la ciudad. Las carreteras colapsaron, al igual que los teléfonos de emergencia y las estaciones de policía. Las personas estaban asustadas, temían por sus vidas y las de su familia. La histeria fue tal que había personas convencidas de haber visto extraterrestres.
Se estima que 12 millones de personas escucharon la radiotransmisión.
Este acontecimiento pasó a ser un hito de la radio y los medios de comunicación en general, no solo por la excelencia de las técnicas utilizadas por la transmisión, sino también por sus repercusiones sociales.
Welles leyó los titulares al día siguiente y pudo ver el efecto que había tenido su radionovela. Estos anunciaban el miedo que había sufrido la población al escuchar la transmisión de “La guerra de los mundos” creyendo que era real. Se iniciaron varios pleitos en contra de Welles y de la CBS, pero todas las demandas fueron desestimadas.
Este evento marcó un antes y un después en el mundo de la radiofonía y sirvió para ejemplificar el poder que ejercen los medios de comunicación sobre el público.
Si quieres saber más sobre este y otros acontecimientos mediáticos y su efecto en las audiencias, puedes leer el artículo “Análisis de los medios a través de las falsas noticias y su efecto en el público”.
En ese entonces, la radio era el medio de comunicación número uno, por el cual se podía llegar a más público. Los radioyentes, pasivos ante el mensaje emitido y sin ningún otro medio para poder verificar lo que sucedía, confiaron en lo que escuchaban y accionaron a partir de ello.
La historia ha demostrado que este no es un caso aislado. Si bien hoy el público puede considerarse menos “ingenuo”, estos acontecimientos mediáticos resultan relevantes para estudiar cómo los medios pueden manipular determinada información para causar un efecto específico en las audiencias.
Sitio Fuente: Universia México