Nobel de Física para dos pioneros en el estudio de los neutrinos, las partículas elementales más escurridizas
C. PURAS / FÍSICA
El japonés Takaaki Kajita afiliado a la Universidad de Tokio y el canadiense Arthur McDonald perteneciente a la Queen’s University de Canadá han recibido el Premio Nobel de Física 2015 por el descubrimiento de la oscilación de los neutrinos, lo que demuestra que estas partículas tienen masa.

Ganadores del Premio Nobel de Física 2015: Takaaki Kajita y Arthur McDonald.
El hallazgo de ambos físicos “ha cambiado nuestra comprensión del funcionamiento más profundo de la materia y puede ser crucial para nuestra visión del universo”, ha dicho la Academia de Ciencias Sueca, que cada año otorga este galardón.
Los neutrinos han sido las partículas más misteriosas del universo, apodadas como fantasmas. Son tan rápidos y ligeros que se pensaba no tenían masa. .
En 1998, Kajita observó la oscilación de los neutrinos gracias al Super Kamiokande, una descomunal piscina con 50.000 toneladas de agua construida a un kilómetro bajo tierra en Japón. En algunas raras ocasiones, cuando un neutrino atraviesa el agua, interactúa con los electrones de este líquido lanzando un destello de luz que permite estudiar su trayectoria y propiedades. Kajita se centró en los neutrinos que llegan desde la atmósfera y observó que estos oscilan entre dos estados o tipos diferentes.
Por su parte, McDonald trabajó a más de dos kilómetros bajo tierra, en una vieja mina de níquel de Ontario (Canadá) reconvertida en el Observatorio de Neutrinos de Sudbury. Gracias a esta instalación, en 2001 comprobó que los neutrinos que se producen en el Sol no estaban desapareciendo en su camino hacia la Tierra, sino que simplemente habían cambiado de tipo, oscilando entre uno y otro igual que los neutrinos atmosféricos detectados en Japón.
Los descubrimientos de Kajita y McDonald implican que, los neutrinos tienen masa, al contrario de lo que se había pensado durante décadas. Aún se ignora cuál es su masa exacta. El trabajo de McDonald y Kajita aporta uno de los mayores indicios de que hay una nueva física en el universo que está por descubrir.
Sitio Fuente: UNESCO