Orion empezará los ensayos clínicos este año. El dispositivo comparte el 90% de su tecnología con su hermano mayor, Argus II, pero al ser más invasivo (y portanto más peligroso) también podría ayudar a un mayor número de discapacitados visuales.
Una mujer usa el dispositivo Argus II de Second Sight, el único implante de retina aprobado en los Estados Unidos para restaurar algo de visión a personas con cierta forma de ceguera. SECOND SIGHT
Las generaciones del futuro se reirán de los patrones y los códigos PIN para desbloquear un teléfono. El reconocimiento facial del iPhone X marca el inicio deuna nueva tendencia en la que los dispositivos serán capaces de identificar al usuario por rasgos como el iris.
Con el lanzamiento del iPhone X, Apple volvió a dar un papel protagonista a una tecnología que, aunque ya tiene décadas, nunca ha funcionado bien en el teléfono: el reconocimiento facial para tareas como desbloquear y pagar con el dispositivo. Es una apuesta arriesgada, pero con mucho potencial de amortización. Además, podría allanar el camino para conseguir una tecnología biométrica más fácil de usar y más segura para todos los tipos de teléfono del futuro.
Los sensores, la inteligencia artificial y el 'big data' ya están empezando a usarse para optimizar la gestión y distribución de los recursos hídricos del planeta. En 2025, estas tecnologías podrían ahorrar a las empresas hasta 63.000 millones de euros y reducir las fugas de agua hasta en un 50%.
"Hay agua suficiente como para satisfacer las crecientes necesidades del mundo, pero no si no cambiamos radicalmente el modo en que se usa, se maneja y se comparte". La UNESCO tiene claro que en cuestión de agua, el problema es la gestión, y que su escasez se debe a "una crisis de gobernanza". Así que si el planeta dispone de agua suficiente para todos, es imprescindible buscar herramientas que optimicen su uso y gestión. Una de ellas la ofrece la tecnología, cuyos avances en campos como el big data y la inteligencia artificial pueden ayudar a convertir el agua en un recurso inteligente y conectado que pueda monitorizarse de forma precisa en tiempo real.
Los distintos tipos de lenguajes y registros médicos limitan los beneficios de la información sanitaria masiva. Las bases de datos descentralizadas tienen el potencial para solucionar el problema, pero dependen de que la industria y los gobiernos estén dispuestos a cooperar.
En la ciudad de Boston (EEUU) hay 26 sistemas de registros médicos electrónicos diferentes, cada uno con su propio lenguaje para la representación y el intercambio de datos. La información crítica a menudo se dispersa en múltiples instalaciones, y a veces no es accesible cuando más se necesita; una situación que tiene lugar todos los días, y que cuesta dinero y, a veces, incluso vidas. Pero también es un problema que parece hecho a la medida para que la tecnología blockchain lo resuelva, según el director de información del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, John Halamka.
El país ha hecho movimientos estratégicos para convertirse en la meca de la IA y parece que la jugada le ha salido bien. Además, su política de inmigración favorece la captación de talento internacional y sus investigaciones empiezan a ser clave para el campo.
Puede que el primer asistente de inteligencia artificial (IA) que realmente cale en la humanidad tenga acento canadiense. Facebook ha anunciado que está creando un importante centro de investigación de IA en Montreal (Canadá), para aprovechar la impresionante oferta canadiense de talento y experiencia en esa tecnología. Varios de los últimos grandes avances en inteligencia artificial provienen de laboratorios de investigación canadienses, y Facebook espera que el nuevo centro pueda ayudar a la compañía a aprovechar todo lo que viene a continuación.