Tecnologías del siglo XXI para proteger edificios de hace 1.000 años
INGENIERÍAS.
Las innovaciones de laboratorio son una gran herramienta para fomentar la restauración y conservación del patrimonio construido y asegurar su supervivencia en perfectas condiciones.

Foto: Comparativa entre una piedra sin tratar (izqd.) y otra tratada (der.) con una solución hidrofóbica. Puede comprobarse cómo repele el agua. Crédito: Grupo de Tamices Moleculares y otros Nanomateriales de la Universidad de Cádiz (España).
Con sus aproximadamente 1.000 años de antigüedad, la catedral de Santiago de Compostela (España) es patrimonio histórico. Pero también lo es la Unité d’Habitation de Le Corbusier en Marsella (Francia), erigida en 1952. Más nueva o más vieja, sea de piedra o de hormigón, ambas construcciones se enfrentan a los mismos enemigos: el paso del tiempo y las reacciones químicas que ennegrecen sus fachadas, agrietan sus materiales y ponen en peligro la historia que encierran.
a través de aves migratorias.
