El hombre que descifró el motor de la vida: Hans Adolf Krebs

HISTORIA DE LA CIENCIA.-

¿De dónde obtiene el cuerpo humano la energía necesaria para latir, pensar o simplemente respirar? La respuesta a esta pregunta fundamental de la biología tiene nombre y apellido: Hans Adolf Krebs.

Este bioquímico alemán no solo descubrió el mapa metabólico que alimenta a casi todos los seres vivos del planeta, sino que tuvo que superar la persecución del régimen nazi para convertirse en una de las mentes más brillantes del siglo XX.

Foto: Wikimedia Commons

Su trabajo revolucionó la medicina y le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1953.

De Hildesheim a los laboratorios de vanguardia.

Hans Adolf Krebs nació el 25 de agosto de 1900 en Hildesheim, Alemania. Hijo de un médico otorrinolaringólogo, Krebs mostró desde muy joven una inclinación natural hacia las ciencias de la salud. Tras servir en el ejército alemán al final de la Primera Guerra Mundial, estudió medicina en las universidades de Gotinga, Friburgo, Múnich y Berlín.

Su carrera dio un salto cualitativo entre 1926 y 1930, cuando trabajó como asistente del célebre Otto Warburg —también galardonado con el Premio Nobel— en el Instituto Kaiser Wilhelm de Biología. Bajo la tutela de Warburg, Krebs aprendió las técnicas de microanálisis de tejidos que más tarde resultarían decisivas para sus propios descubrimientos.

El primer gran hito: El ciclo de la urea.

En 1930, Krebs regresó a la investigación clínica en la Universidad de Friburgo. Fue allí donde, en 1932, junto con el estudiante Kurt Henseleit, descubrió el ciclo de la urea.

Este hallazgo representó la primera ruta metabólica cíclica descrita en la historia de la ciencia. El ciclo de la urea explicó cómo el hígado convierte el amoníaco —un producto de desecho tóxico generado por el metabolismo de las proteínas— en urea, una sustancia inofensiva que el cuerpo elimina a través de la orina.

El exilio: Escapar de la barbarie nazi.

A pesar de sus brillantes contribuciones a la ciencia, el origen judío de Krebs detuvo de golpe su carrera en Alemania. En 1933, con la llegada de Adolf Hitler al poder, la Ley para la Restauración de la Función Pública expulsó a Krebs de su puesto universitario.

Afortunadamente, el prestigioso bioquímico británico Sir Frederick Gowland Hopkins intervino y le ofreció un refugio académico en la Universidad de Cambridge. Krebs dejó su tierra natal con poco más que sus notas de investigación y un par de maletas, instalándose en el Reino Unido, país donde desarrollaría el resto de su vida profesional y personal.

El ciclo de Krebs: El descubrimiento que cambió la biología.

En 1935, Krebs se trasladó a la Universidad de Sheffield. Fue en este laboratorio donde concentró sus esfuerzos en resolver un enigma que traía de cabeza a la comunidad científica: ¿cómo se transforman los nutrientes —glúcidos, grasas y proteínas— en energía utilizable por las células?

Utilizando secciones de músculo de pechuga de paloma debido a su alta tasa de respiración, Krebs rastreó minuciosamente las reacciones químicas de la respiración celular. En 1937, reunió las piezas del rompecabezas y formuló el ciclo del ácido cítrico, conocido universalmente como el ciclo de Krebs.

Este proceso describe cómo el acetil-CoA, derivado del alimento, se oxida para generar dióxido de carbono, agua y moléculas de ATP (adenosín trifosfato), la "moneda energética" del organismo. Es, en esencia, la caldera que mantiene viva a la célula.

Curiosamente, cuando Krebs envió su manuscrito original a la prestigiosa revista Nature, el editor rechazó la publicación por falta de espacio. El trabajo terminó publicándose poco después en la revista holandesa Enzymologia.

Reconocimiento mundial y el Premio Nobel.

El impacto del trabajo de Krebs no tardó en ser reconocido globalmente:

- 1953: Recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, compartido con Fritz Albert Lipmann (descubridor de la coenzima A).
- 1954: Se trasladó a la Universidad de Oxford como catedrático de Bioquímica, donde fundó un centro de investigación de referencia mundial.
- 1958: Fue nombrado Caballero (Knight Bachelor) por la reina Isabel II del Reino Unido.

Sir Hans Adolf Krebs continuó investigando y enseñando hasta sus últimos días. Falleció en Oxford el 22 de noviembre de 1981, dejando un legado incomparable.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings