La colección “Clásicos de las Ciencias Sociales y las Humanidades”, necesaria y pertinente: Leonardo Lomelí
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- La Democracia en México, de Pablo González Casanova; y Género y Teoría Democrática, de Anne Phillips, son las dos primeras obras que la integran, y fueron comentadas por el rector y Amneris Chaparro Martínez
- Miguel Armando López Leyva presentó a Jorge Cadena Roa, director de la Colección; y al Consejo Editorial integrado por Marta Lamas Encabo, Juan Antonio Cruz Parcero, Ricardo Pozas Horcasitas y Cristina Puga Espinosa
- Se hará una amplia convocatoria para seleccionar obras significativas, anunció Jorge Cadena Roa.
Con la reimpresión de los libros La Democracia en México, de Pablo González Casanova; y Género y Teoría Democrática, de Anne Phillips, inició la colección “Clásicos de las Ciencias Sociales y las Humanidades”, que el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, calificó de necesaria y pertinente.
Con ella pondrá nuevamente en circulación textos clásicos, de autoras y autores que siguen siendo esenciales para entender problemas actuales, agregó Lomelí Vanegas quien también confió en que esta se convertirá en imprescindible para todas y todos los estudiosos de las Ciencias Sociales.
“El espíritu de esta Colección es poner al alcance de nuevas generaciones, nuevas audiencias, lecturas que en su momento tuvieron un impacto muy importante en las Ciencias Sociales y las Humanidades, pero que siguen siendo fundamentales para reflexionar sobre los problemas del presente”, añadió en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM).
En el Salón de la Academia del Palacio de Minería, el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, presentó al investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades e integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM, Jorge Cadena Roa, como director de la Colección, quien estará acompañado por un Consejo Editorial.
Está integrado por Marta Lamas Encabo, Juan Antonio Cruz Parcero y Ricardo Pozas Horcasitas, investigadores del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), del Instituto de Investigaciones Filosóficas (IIF) y del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), respectivamente; así como por Cristina Puga Espinosa, profesora del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales.
En su oportunidad, Jorge Cadena comentó que se hará una amplia convocatoria para seleccionar trabajos u obras para esta colección; se tratará de obras significativas porque iniciaron discusiones, introdujeron temas, o nuevas metodologías o tuvieron influencia en el desarrollo de las diferentes disciplinas de las Ciencias Sociales y las Humanidades.
Tarea académica necesaria.
Lomelí Vanegas expuso que la reimpresión de La Democracia en México incluye un prólogo suyo en el cual reflexionó sobre la vigencia de esta obra de González Casanova. Consideró que no debe perderse de vista el contexto en el que se publicó: los años 60 y durante el gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz.
Recordó la existencia de diversos movimientos sociales; que en lo económico se hablaba del “milagro mexicano”, pero ya había contradicciones en el desarrollo del país y aunque este era formalmente una democracia, la participación política no se daba a través de los canales de la democracia liberal tradicional.
Analizar la democracia en México, prosiguió, fue sin duda “una tarea académica necesaria, imprescindible, pero, al mismo tiempo, una tarea compleja”. Al emprenderla, González Casanova hizo una gran contribución a las Ciencias Sociales e inició una serie de reflexiones que se habrían de desarrollar a lo largo de las siguientes décadas.
Hay que transformar.
La directora del CIEG, Amneris Chaparro Martínez, detalló que la obra de Anne Phillips, Género y Teoría Democrática -publicada en la década de los 90- ofrece un análisis crítico de la democracia, en particular la liberal y sus sesgos androcéntricos.
En ella se analiza la democracia representativa y el republicanismo a partir de la lente feminista para llegar a una conclusión incómoda: que a la democracia, con sus grandes procesos, figuras y partidos, no le agradan las mujeres.
Sin embargo, resaltó, han sido ellas las personas con identidades sexo-genéricas disidentes, quienes se han encargado de meterse al juego de la democracia para cambiarlo, reconfigurarlo, redefinirlo y potenciarlo. “No basta con entrar, hay que transformar desde ahí”.
Sitio Fuente: Boletín UNAM-DGCS-115