Entregará UAM a profesores fundadores del sistema de aprendizaje individual
- Otorgarán también los premios a los alumnos ganadores de dos concursos de ensayo, convocados con motivo del 40 aniversario
- En cuatro décadas el SAI ha probado que funciona y debe su éxito, en parte, al compromiso de los profesores que lo iniciaron.

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) entregará reconocimientos a los profesores fundadores del Sistema de Aprendizaje Individualizado (SAI) de la Unidad Azcapotzalco, a 40 años de su creación, en un acto en el que se tiene prevista la asistencia de los doctores Salvador Vega y León y Romualdo López Zárate, rector general y rector de esa Unidad, respectivamente.
El doctor Ángel Martínez Meléndez, responsable del Comité de Estudios del SAI, informó que además de homenajear a los 14 fundadores del sistema, se entregarán también los premios a los alumnos ganadores de dos concursos de ensayo convocados con motivo del 40 aniversario.
El investigador explicó en entrevista que el SAI está basado en el denominado Método Keller, cuyo autor, Fred Keller, plantea en un artículo titulado “Good bye teacher”, un método alternativo de enseñanza en el que el profesor, como expositor del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya no es la parte central, sino que son los alumnos en quienes se centra tal proceso.
Este método se desplegó de manera experimental en Brasil; en México fue retomado por el Tecnológico de Monterrey y después por la UAM hace 40 años –casi al mismo tiempo en que fue creada esta casa de estudios– a partir de la iniciativa de un grupo de académicos de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería (DCBI) para crear un sistema alternativo de enseñanza.
“Aprovechando el momento de creación de la UAM y que ésta ofrecía características novedosas como el sistema modular en la Unidad Xochimilco, se da el impulso para el surgimiento del SAI”, comentó.
El SAI, que se ofrece solamente en la Unidad Azcapotzalco y exclusivamente en la División de CBI, consiste en un conjunto de reglas basadas en tres principios psicológicos de aplicación didáctica, que son el modelo de excelencia en el aprendizaje, el principio de la participación activa y la teoría del refuerzo positivo.
De acuerdo con estos tres principios, cualquier estudiante es capaz de aprender sobre determinada materia a un nivel de excelencia, si tiene la libertad y las condiciones adecuadas para hacerlo; no participa únicamente como parte receptiva, sino activamente durante el proceso, y finalmente la teoría del refuerzo positivo se aplica al promover y desarrollar un programa que suprima toda idea de castigo y se fomente, en cambio, el premio y la felicitación a los objetivos alcanzados.
Para la instrumentación de un sistema como el SAI y en concordancia con cinco puntos del método Keller, el curso se divide en partes y al alumno se le proporciona material didáctico y una serie de instrucciones para que pueda presentar un examen por cada unidad. Conforme acredite cada unidad, pasa a la siguiente y así sucesivamente hasta que finalizan las unidades en que se dividió el curso.
Al alumno se le permite seguir su propio paso, con la advertencia de que debe terminar en once semanas, no acredita el curso; lo fundamental es que el estudiante avance por su cuenta, de acuerdo con sus posibilidades, pero consciente del periodo en que tiene que terminar.
Un tercer elemento es que se establece el aprendizaje por excelencia, de manera que el alumno no puede avanzar a la siguiente unidad si no ha acreditado la que cursa, y de ser posible, hacerlo con la máxima calificación (MB).
Por otro lado cuando un alumno presenta su evaluación se le califica en el momento, lo que permite la retroalimentación con el profesor, y tratar en la siguiente oportunidad de acreditar la unidad. Por último, además de las asesorías que se le brindan, se procura que utilice las herramientas tecnológicas que hoy tiene a su alcance para mejorar sus cursos.
El doctor Ángel Martínez Meléndez consideró que a 40 años de su creación el SAI ha sido un programa exitoso y aunque la mayoría de alumnos prefiere el sistema tradicional, cualquier estudiante puede llevar una unidad de enseñanza-aprendizaje de las que se imparten en el SAI. Para quienes trabajan, por ejemplo, ha representado una importante alternativa.
Destacó que el sistema ofrece todas las materias del tronco general y diversas otras del tronco profesional, pero no los laboratorios porque no hay las condiciones para hacerlo.
Informó que cada trimestre se inscriben al SAI más de mil 200 estudiantes; sin embargo, abandonan sus cursos alrededor de 50 por ciento, y se quedan más de 700 en 49 grupos. De ellos egresan casi 60 por ciento, la mayoría con calificaciones de B y MB.
Agregó que la UEAs de más demanda son Cálculo, Física, Química, Probabilidad, entre otras; son las de mayor demanda en parte porque tienen un alto índice de reprobación en el sistema tradicional, por lo que los alumnos buscan esta alternativa para acreditar su materia.
El doctor Martínez Meléndez dijo que en cuatro décadas el SAI “ha probado que funciona” y debe su éxito, en parte, al compromiso de los profesores que lo iniciaron y de quienes participan hoy en él, por tener un sistema alternativo de enseñanza y trabajar por mejorarlo.
Comentó finalmente que hay testimonios de egresados destacados que cursaron en el SAI algunas de sus asignaturas, que al enfrentarse al campo laboral, reconocen la importancia de haber tenido la experiencia de este programa en su formación profesional.
Sitio Fuente: UAM Número 305